Luchando por los animales de granja: cómo las personas activistas enfrentan al sistema
Desafiar a la industria alimentaria significa enfrentarse a empresas con enormes recursos e influencia. Entonces, ¿cómo pueden pequeños grupos de activistas decididos generar cambios significativos?

Luchando por los animales criados para consumo: Haciendo campaña sobre los hombros de gigantes (Fighting for Farmed Animals: Campaigning on the Shoulders of Giants), editado por la defensora de los animales Amy Odene, explora esta pregunta a través de historias de primera mano de personas que han enfrentado a la industria, superado obstáculos y encontrado nuevas formas de luchar por los animales.
“Esta colección de historias se centra en esa lucha específica... contra la codicia corporativa y las ahora irreconocibles ‘granjas’, que distan mucho de los idílicos prados verdes que aparecen en los empaques. El movimiento de defensa de los animales criados para consumo es un ecosistema complejo construido alrededor de múltiples teorías del cambio complementarias... Aunque los enfoques cotidianos sean diferentes, el impulso incansable de defender a los animales que no pueden defenderse por sí mismos es la llama que une a todas las personas de este movimiento”.
Amy Odene se inspiró para editar este libro después de escuchar a activistas hablar sobre sus desafíos, estrategias de incidencia y victorias:
“Sabemos que la industria es poderosa; sus presupuestos de marketing y lobby superan con creces toda nuestra financiación global. Las probabilidades no están a nuestro favor y, aun así, la historia nos ha demostrado que tenemos el poder de derribar a estos gigantes.
Este libro es un recurso verdaderamente único. Reúne 25 historias de distintas partes del mundo, contadas por activistas que comenzaron en diferentes roles y que han encontrado el camino hacia lo que consideran el trabajo más impactante que pueden hacer por los animales”.
Se trata de una colección de historias personales de activistas que encontraron formas audaces de generar cambios.
Una de esas historias es la de Carolina Galvani, fundadora y directora ejecutiva de Sinergia Animal.

Atreverse a desafiar al poder: la historia detrás de Sinergia Animal
Carolina creció en Brasil rodeada de fincas ganaderas. La imagen que tenía de la producción animal durante su infancia era la de vacas pastando libremente en extensos campos verdes.
Su camino como defensora de los animales comenzó mientras trabajaba como periodista de investigación, cuando fue testigo de la realidad de los sistemas de producción industrial en Europa.
“En una granja de cerdos vi enormes animales con ojos casi humanos atrapados en jaulas demasiado pequeñas para moverse. Gritaban, mordían los barrotes y era evidente que estaban angustiados. Mis compañeros me pidieron que distrajera a los trabajadores mientras grababan a una cerda comiendo a sus propias crías, una consecuencia terrible del estrés y la frustración. El olor, los gritos y toda la escena parecían sacados de una película de terror. Los animales sufrían y los trabajadores también parecían enfermos”, Carolina Galvani.
Durante más de una década como investigadora, presenció innumerables situaciones impactantes: terneros confinados en pequeñas jaulas y separados de sus madres, animales sacrificados sin aturdimiento previo, el daño causado por la pesca industrial, la contaminación masiva asociada a la producción porcina, la destrucción de bosques para cultivar soja y el sufrimiento de las gallinas utilizadas para producir huevos.
“Aves sin plumas me observaban con ojos tristes. El propietario de la granja explicó con orgullo que las estaban dejando sin alimento porque habían sido sometidas a una ‘muda forzada’ para obligarlas a producir más y más huevos”.
Ese trabajo tuvo un enorme costo emocional, pero también fortaleció su sentido de propósito.
De la indignación a la acción
Carolina se sintió especialmente atraída por una estrategia centrada en los animales que sufren en mayor número y en las peores condiciones: impulsar reformas corporativas capaces de reducir el sufrimiento de millones de animales sin tener que esperar los lentos procesos legislativos.
Así comenzó a tomar forma la idea de Sinergia Animal.
Galvani creía que las organizaciones lideradas por personas del Sur Global podían desempeñar un papel fundamental en el desarrollo de la defensa animal en regiones históricamente menos atendidas.
“Tener una organización que opere en países del Sur Global y que, además, esté liderada por personas del Sur Global es una idea poderosa. Reduce el riesgo de enfoques involuntariamente colonialistas y permite una comprensión mucho más profunda de los contextos locales”, Carolina Galvani.
Empezar en pequeño y pensar en grande
En 2017 nació Sinergia Animal con una misión clara:
Desarrollar campañas valientes de presión corporativa para impulsar reformas que reduzcan el sufrimiento animal en países del Sur Global.
El equipo era muy pequeño. Los recursos eran escasos. Carolina reclutó a las primeras personas a través de grupos de protección animal en Facebook. Las campañas se organizaban entre distintos países y, muchas veces, eran llevadas a cabo por equipos de apenas dos a cuatro personas.

Huevos libres de jaulas
A pesar de estos recursos limitados, durante su primer año Sinergia Animal ayudó a conseguir 13 políticas corporativas que prohibían el uso de jaulas para las gallinas utilizadas en la producción de huevos en Argentina, Chile y Colombia.
Desafiando al poder
Hacer campañas contra grandes corporaciones inevitablemente generó resistencia.
Uno de los primeros momentos reveladores ocurrió después de una tensa negociación con una importante cadena de restaurantes en Colombia. El gerente reaccionó con enojo cuando Carolina explicó que Sinergia Animal podría lanzar una campaña pública sobre los problemas de su cadena de suministro.
Carolina salió de esa reunión convencida de que comenzaba una campaña larga y difícil. Sin embargo, para su sorpresa, poco después la empresa aceptó la política de libre de jaulas que Sinergia Animal exigía.
Y la historia siguió repitiéndose.
La lección fue clara: las empresas poderosas pueden ser desafiadas. Las reacciones intimidantes no deben desanimar a quienes hacen campañas. A veces son una señal de que es momento de insistir un poco más.
El valor de pensar más allá de las fronteras
El siguiente paso fue ambicioso: llevar el modelo más allá de América Latina.
En 2019, Sinergia Animal comenzó a explorar su expansión hacia el Sudeste Asiático. Carolina no sabía exactamente cómo lograrlo, pero decidió actuar en lugar de esperar a tener todas las respuestas.
Pasó meses en Indonesia y Tailandia reuniéndose con posibles aliados, aprendiendo sobre los contextos locales y reclutando a las primeras personas del equipo en Asia.
En menos de un año, Sinergia Animal ayudó a conseguir compromisos de grandes empresas, como Tesco Lotus y Subway, para eliminar las jaulas en distintos mercados asiáticos.
Un sueño que alguna vez pareció excesivamente ambicioso comenzaba a hacerse realidad.

Lo que esta historia nos enseña
Como explica Amy Odene, este es un movimiento con un enorme potencial de crecimiento:
“No existe una lucha de poder en este espacio como ocurre en el mundo corporativo. Nuestros gigantes te reciben con un abrazo, comparten contigo todos sus secretos y luego te permiten subirte a sus hombros para tener una mejor perspectiva. Todo por los animales”.
El capítulo de Carolina demuestra que defender a los animales implica construir organizaciones sólidas y apoyar a las personas capaces de continuar este trabajo difícil.
“Cuando miro hacia atrás y recuerdo aquellos primeros años, no pienso únicamente en las noches sin dormir o en las reuniones hostiles. Recuerdo a personas que se atrevían a soñar juntas.
El activismo no trata solo de las batallas externas; también trata de las que ocurren dentro de nosotros. Cargamos con la indignación y la duda, pero aprendemos resiliencia. Reímos en medio del caos y mantenemos nuestros corazones sensibles en un mundo que intenta endurecerlos.
La lección más importante es la misma que sigo compartiendo con mi equipo hoy: el cambio comienza cuando creemos que lo imposible es posible”, Carolina Galvani.
Nos enorgullece ver a Sinergia Animal incluida en “Luchando por los animales criados para consumo: Haciendo campaña sobre los hombros de gigantes”.
“Espero que quienes hoy forman parte de este movimiento encuentren en este libro una fuente de inspiración para los momentos difíciles, cuando enfrenten resistencia, agotamiento o desánimo. Que sea un recurso para levantar el ánimo y recordar por qué estamos aquí y hacia qué estamos trabajando”, Amy Odene.
Y esperamos que la historia de Carolina inspire a muchas más personas a atreverse a desafiar al poder para construir un sistema alimentario más compasivo.
Cinco lecciones de quienes han logrado campañas exitosas
1. Atrévete a pensar más allá de los recursos que tienes hoy
No necesitas una gran organización para empezar. Sinergia Animal comenzó con un equipo diminuto y recursos muy limitados, pero su ambición siempre fue mucho mayor que su capacidad inmediata.
2. Aprende a improvisar
No todas las campañas comienzan con una planificación perfecta, grandes presupuestos o cientos de activistas. A veces es necesario trabajar con lo que se tiene e ir aprendiendo sobre la marcha.
3. No confundas oposición con fracaso
Los actores poderosos pueden oponerse, criticar o incluso amenazar con acciones legales. Esa reacción no significa necesariamente que una campaña esté fracasando. Mantén el foco en tu objetivo y recuerda por qué tu estrategia es importante.
4. Construye personas, no solo campañas
Las victorias importan, pero también las comunidades que las hacen posibles. Activistas, voluntarios, colegas y aliados construyen la resiliencia que permite que los movimientos sigan avanzando.
5. Protege tu humanidad
La defensa de los animales puede exponernos a enormes niveles de sufrimiento. La indignación puede motivar la acción, pero no puede sostenernos para siempre. Un activismo sostenible requiere espacios para la reflexión, la conexión, el humor y el cuidado mutuo.











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